Es una manera más exacta de valorar el impacto de comer hidratos de carbono. Nos da una idea más completa que el índice glucémico aislado porque incluye la cantidad de hidratos de carbono contenidos en una porción de alimento.  El valor del índice glucémico solo indica la rapidez con la que un determinado hidrato de carbono se trasforma en azúcar. Sin embargo no informa que cantidad de hidratos de carbono proporciona determinado alimento como lo hace la carga glucémica. Se necesita saber ambas cosas para entender el efecto de un alimento sobre el azúcar en sangre. Por ejemplo el hidrato de carbono que aporta una porción de sandía proporciona un índice glucémico alto, pero no hay mucha azúcar en una porción de sandía ya que lo que mayor aporte es agua y fibra, lo que indica que este alimento tiene una carga de hidratos de carbono relativamente baja.

Rangos de referencia de carga glucémica:

 

 

Un recurso muy importante para controlar la glucemia en personas con diabetes es contar hidratos de carbono. Además en necesario llegar a un equilibrio entre el consumo total de hidratos de carbono, la actividad física y la insulinoterapia.

Debido que cada tipo de carbohidrato tiene diferentes efectos en la glucemia, usar el índice glucémico puede ser útil para perfeccionar el control de la glucosa, pero si éste se combina con el cálculo de hidratos de carbono, puede ofrecer un beneficio adicional para las personas que quieren y pueden estar más atentas a los alimentos que seleccionan con el fin de lograr niveles de glucosa más adecuados, además de registrar la calidad de lo que comemos.

A continuación algunos ejemplo:

(*) g. HC: Gramos de hidratos de carbono por porción de alimento.

(**): IG: Índice Glucémico.

(***) CG: Carga glucémica.

 

Referencias bibliográficas