Viernes, 11 de Marzo de 2016

Hace ya más de 45 años de uno de los principales avances en el tratamiento de la diabetes: el medidor de glucosa capilar. Este pequeño aparato ha permitido que generaciones de personas con diabetes se hayan podido medir la glucosa en sangre en cualquier lugar, facilitando un mejor control de la patología y ganando en calidad de vida.

Con la introducción de los glucómetros ha aparecido otro concepto revolucionario, elautocontrol; es decir, dotar a la persona con diabetes de unos conocimientos, habilidades, actitudes y estilos de vida que permiten un óptimo control metabólico según sus necesidades, recursos y capacidades. Para ello, se vuelven imprescindibles tanto la educación diabetológica como una herramienta, el glucómetro, que mida de forma precisa los niveles de glucosa, para que pacientes y profesionales puedan tomar decisiones correctas.

Sin un adecuado control de la diabetes, podemos encontrarnos ante una situación de hipoglucemia (valores de glucosa muy bajos) o de hiperglucemia (valores de glucemia muy elevados), que pueden derivar en consecuencias tan graves como un coma o una cetoacidosis.

Una medición correcta es, por tanto, primordial para la persona con diabetes. Son variadas las razones por las que puede obtenerse un valor erróneo en la medición; las interferencias con fármacos ,una mala conservación de las tiras reactivas o un uso incorrecto del medidor. Pero también es importante tener en cuenta que la exactitud y precisión de nuestro medidor de glucosa puede variar de un modelo a otro.

Por esta razón, el medidor de glucosa o glucómetro debe ser, ante todo, exacto y preciso, ofreciendo en todo momento un resultado en el que confiar. Debido a las consecuencias que la inexactitud y la falta de precisión de un glucómetro pueden tener, diversas asociaciones de pacientes y profesionales llevan años reclamando legislaciones más estrictas en este sentido.

LA REGULACIÓN DE LA EXACTITUD EN LOS MEDIDORES DE GLUCOSA

Hoy, los medidores de glucosa que se encuentran en el mercado deben cumplir con los criterios de exactitud de la norma ISO 15197:2003, que especifica que el 95% de los resultados deben estar dentro de un margen de ±20% para concentraciones de glucosa ≥75 mg/dl, y de ±15mg/dl cuando sea menor de 75 mg/dl.

Un margen de error del 20% podría suponer que una de cada 10 hipoglucemias no se detectase. Afortunadamente, a partir de mayo de 2016 entrará en vigor la nueva ISO 15197:2013, que obligará a una exactitud de ±15% para concentraciones de glucosa ≥100 mg/dl y de ±15mg/dl cuando sea de inferior a 75 mg/dl., reduciendo así el riesgo de error.

Si bien, esto supone un avance en las prestaciones de los medidores comercializados, todavía existe un margen de mejora importante, que ayude a las personas con diabetes a detectar las hipoglucemias o de calcular las unidades de insulina a inyectar. . No todos los medidores de glucosa tienen el mismo margen de error, aunque se ajusten a la normativa, y no es lo mismo un margen del 10% que del 15%. Por eso, la innovación en diabetes es crucial: se debe avanzar para conseguir mejores resultados que minimicen los riesgos, a la vez que faciliten el autocontrol y mejoren la calidad de vida de las personas con diabetes.

Si estás pensando en cambiar tu medidor, la precisión y la exactitud son dos conceptos que debes tener muy presentes. En función de tus necesidades y tu maestría en el control de tu diabetes, consulta con tu equipo diabetológico cuál puede ser la mejor opción para ti. Pero recuerda: mayor exactitud permite un mejor control.

Fuente: http://blog.diabetes.ascensia.es/blog/index.php/la-exactitud-de-los-glucometros