El índice glucémico (IG) de un alimento se refiere al efecto que tiene ese alimento sobre los niveles de azúcar en sangre, una vez que es ingerido.

Los distintos alimentos que contienen  hidratos de carbono (HdC) afectan de manera diferente a los niveles de glucosa en sangre. Los hidratos de carbono complejos necesitan una digestión más intensa y larga por parte del organismo, por lo que su digestión y posterior absorción se producen de manera más lenta y gradual. En cambio sí ingerimos hidratos de carbono simples, la absorción de la glucosa y su paso a la sangre son rápidos.

El IG compara la subida del nivel de glucosa en sangre tras comer determinado alimento, con la que ocurre tras tomar un alimento de referencia, habitualmente glucosa o pan blanco.

 

La importancia de conocer el índice glucémico de los alimentos se centra en comprender que cuanto mayor sea la subida de glucosa en sangre, más insulina se necesitará para almacenarla en el organismo. Con el tiempo, esto puede originar niveles más altos de insulina y esto conducir a la inflamación, aumento de peso y resistencia de la capacidad de la insulina para almacenar la glucosa.

 

 

 

 

 

Referencias bibliográficas

  • De Burgos C, Monge S, Royo Bordonada, MA. Los Nutrientes. En: Royo Bordonada, MA, coordinador. Nutrición en Salud Pública. Madrid: Instituto de Salud Carlos III. Ministerio de Sanidad y Consumo; 2007. p55.
  • Hernández P, Mata C, Lares M, Velazco Y, Brito S. Índice glucémico y carga glucémica en la dieta de adultos diabéticos y no diabéticos. Nutrición Clínica. 2013. [Internet] citado el 6 de Octubre del 2017. Disponible: http://www.scielo.org.ve/pdf/avn/v26n1/art02.pdf
  • American Diabetes Association – URL: http://www.diabetes.org