Nuestro cuerpo produce calor, que sirve para mantener una temperatura interna constante, en torno a los 37ºC. Cuando hace mucho calor pone en marcha mecanismos para disiparlo. Los más importantes son:

 

 

  • Aumento del flujo de sangre a la piel: Los vasos se abren o dilatan para aumentar el intercambio de calor con el exterior.  Es decir que la sangre lleva el exceso de calor a la superficie (la piel) para deshacerse de el.
  • Sudor o transpiración: El cerebro ordena al cuerpo que sude.  Las glándulas del sudor ubicadas en la piel se activan para producir sudoración (unas 2.5 millones, que permiten una pérdida que puede llegar a 1.5 litros/hora). El sudor en sí mismo no enfría el cuerpo; el cuerpo se enfría cuando el sudor se evapora

  • de la piel.  Este es el principal mecanismo que nos protege del calor, pero si el cuerpo pierde demasiada agua y sal, la sudoración se detiene y comienza a aumentar la temperatura corporal. El aumento de solo 1 grado puede ser perjudicial para la salud.

Cuando una persona sufre un golpe de calor es porque han fallado estos mecanismos, la temperatura central del cuerpo aumenta y las funciones mentales pueden afectarse.

Para evitar los efectos del intenso calor se recomienda:

  • Aumentar el consumo de líquidos sin esperar a tener sed para mantener una hidratación adecuada.
  • No exponerse al sol en exceso, ni en horas centrales del día (entre las 11 y las 17 horas).
  • Evitar las bebidas alcohólicas o muy azucaradas.
  • Evitar comidas muy abundantes.
  • Ingerir verduras y frutas.
  • Reducir la actividad física.
  • Usar ropa ligera, holgada y de colores claros; sombrero, anteojos oscuros.
  • Permanecer en espacios ventilados o acondicionados.
  • Ante piel caliente y seca, dolor de cabeza, mareos, ganas de vomitar, confusión (no sabe dónde está o que día es hoy), convulsiones o desmayo; tome la temperatura del cuerpo. Recordar que los niños pequeños y los adultos mayores son los más vulnerables.

Si está elevada:

  • Traslade al afectado a la sombra, a un lugar fresco y tranquilo. Mantenga su cabeza elevada.
  • Intente refrescarlo, mojándole la ropa, aplicarle hielo en la cabeza, dandole agua fresca o un poco salada.
  • Busque ayuda médica.

Cómo puede afectar esto a las personas con diabetes?

El cuidado más importante es el de evitar la pérdida excesiva de agua y sales. En esta situación el azúcar de la sangre se concentra y esto aumenta aún más la pérdida de agua por orina. Por ello es muy importante beber abundantes líquidos (agua hervida o mineral o sales de rehidratación oral) aunque no se sienta sed y aumentar la frecuencia del monitoreo de los niveles de azúcar. Si los niveles continúan subiendo y no se corrige la deshidratación puede producirse una descompensación.

Tener en cuenta también que:

La dilatación de los vasos de la piel puede afectar la absorción de la insulina (se absorbe más rápido).

El calor puede alterar las condiciones de conservación de la medicación. Verificar que la insulina y los medicamentos conserven las temperaturas adecuadas de su uso (revisar etiquetas).

Recordar que los signos de golpe de calor pueden confundirse o enmascarar una descompensación aguda de la diabetes (hipoglucemia o hiperglucemia con cetosis).

Fuente: Ministerio de Salud de la Nación: Más info